​Un Estudio de Títulos es un análisis que se realiza para conocer cuál es la situación jurídica de un
inmueble. Para ello, un abogado estudiante analiza los antecedentes de la propiedad. Por lo
general,
Este se realiza en dos situaciones:

1.- Antes de comprar: en este caso el futuro comprador busca certeza respecto a la
legitimidad del inmueble; que el vendedor sea realmente el propietario y que todas las
cuestiones relevantes del bien raíz se encuentren en regla para efectos de realizar la
transferencia e inscripción conservatoria sin obstáculo alguno. De esta forma se previene
que la propiedad tenga algún problema que le pueda afectar a futuro (por ejemplo, una
hipoteca, embargo, derechos de terceros, expropiación, condiciones, falta de
regularización de la construcción, entre otros).

2.- Para hipotecar: el banco o entidad financiera se encargará de hacer un estudio de títulos
antes de hipotecar una propiedad, pues así estarán seguros de que el inmueble respaldará
el pago del crédito.


​Si el estudio de títulos concluye que no se tienen observaciones, se podrá continuar con el proceso
de compraventa con tranquilidad. En caso que el estudio tenga observaciones, lo mejor será
esperar a que el vendedor aclare los reparos antes de seguir con la compra, o derechamente,
cancelar la prospección y buscar otro inmueble. Es importante que todo lo relacionado al Estudio
de Títulos este regulado en la promesa de compraventa, indicando que la celebración del contrato
de compraventa definitivo se realizará siempre que los títulos se encuentren en debida forma y
conforme a derecho, además de establecer plazos para su realización, determinar el criterio de

análisis del abogado estudiante y qué documentos deberá entregar el vendedor, entre otros
elementos atinentes a considerar.